Si la construcción del muro llega a finalizar satisfactoriamente, entonces no habrá vuelta atrás. Ladrillo a ladrillo, aislándome del mundo. Como Juan Pablo Castel, sólo encuentro un túnel; el mío.
Cansada de huir, esconderme y simular. Harta de que no me crean. Enojada conmigo misma por haberme vuelto un disfraz tan real que he dejado de existir.
Necesito respirar. O no. Desconectarme. Sentir que todo vale la pena.
Necesito dejar de estar en compañía, y comenzar a sentirme acompañada.
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