domingo, 27 de mayo de 2012
Hopeless Once Again
lunes, 19 de marzo de 2012
Therapy, My Friend
miércoles, 14 de marzo de 2012
I Can't Even Hear Myself Think
jueves, 22 de diciembre de 2011
Escenarios de la Vida
martes, 20 de diciembre de 2011
Privacy
viernes, 16 de diciembre de 2011
Empacando mi Adiós
Cada prenda que guardaba era un nuevo adiós. El montón de cajas en el rincón sólo servía para agrandar el hueco en mi corazón. Otra vez demostraba mi debilidad; otra vez estaba sola.
Cansada de mutar por obligación. Harta de ser un camaleón contra mi voluntad.
No quiero ser un cóndor si no se me permite volar, ni quiero ser oso sin poder hibernar.
miércoles, 30 de noviembre de 2011
Utopic Search
lunes, 31 de octubre de 2011
Avalancha
Es exasperante.
Y no puedo cambiarlo.
No logro evitarlo.
Me es imposible controlarlo.
jueves, 27 de octubre de 2011
Muévete.
domingo, 2 de octubre de 2011
Destinatario Inexistente
Llueve. El viento susurra con voz estremecedora, y yo escucho. Dice aquel nombre que no me permito pronunciar. Callo, mas todos mis sentidos gritan. No son necesarias las palabras cuando el cuerpo se manifiesta con tal claridad.
Hace frío. O tal vez no. Pero estoy temblando, y la tempestad comienza a ser sofocante. Porque sigo esperando a alguien que jamás se presentará.
Lo más triste es saberlo y, de todas maneras, convencerse de lo contrario. Permanecer allí. Esperando inútilmente con una sonrisa en el rostro, insistiendo en que sólo es un retraso. Que ya luego todo valdrá la pena.
Pero no es así.
Porque podría esperar una eternidad. El mundo entero podría proclamar la necesidad imperante que me domina… y, sin embargo, todo permanecerá igual.
Porque, debido a alguna razón que me es desconocida, aquel nombre que callo es vacío. Es un mensaje sin destinatario que eternamente retorna a su remitente.
Será que simplemente no lo merezco.
Puede que mi destino sea contemplar la felicidad ajena e imaginar cómo podría haber sido la mía.
domingo, 18 de septiembre de 2011
Cuando el alma dice Basta
Su partida me ha hecho reflexionar sobre tantas cosas que preferiría no haber pensado nunca. Desearía poder dejar de pensar. De verdad. La capacidad de análisis ya no es un don, sino un castigo. Es una eterna burla a mi maltrecha mente, y simplemente ya no puedo soportarlo.
Necesito desenchufarme de mi cuerpo y mi alma. De la vida. Preciso un instante de inexistencia.
¿Sería eso lo que él tanto buscaba? ¿Ser libre de sí mismo?