Un argentino estaba poniendo flores en la tumba de un pariente, cuando ve a un japonés poniendo un plato de arroz en la tumba vecina. El argentino se dirige al japonés, y le pregunta: - 'Disculpe señor, pero ¿cree usted que de verdad el difunto comerá el arroz? - 'Si', respondió el japonés... 'Cuando el suyo venga a oler sus FLORES.'